04/10/2022

El Zoo de Barcelona derribará en junio el Aquarama

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BETEVÉ

El Aquarama fue un símbolo del Zoo de Barcelona, hoy vacío y oxidado. Pero también es un símbolo de un modelo de zoo que ya se ha abandonado, con animales capturados —como Ulises, que venía de Islandia— para convertirlos en protagonistas de un espectáculo. Con el derribo del Aquarama, que se iniciará a finales de junio, uno de los últimos vestigios de este modelo desaparecerá para siempre, según ha informado BETEVÉ.

El director del zoo, Antoni Alarcón, ha explicado a BETEVÉ que el derribo del Aquarama supondrá un momento muy simbólico en la historia de la instalación. “Ulises se fue en el 1994, hace relativamente poco, y aquí hubo colas de barceloneses para despedirlo”, recuerda Alarcón. Una situación, dice, que constata que los tiempos han cambiado mucho. “Hoy en día es impensable un espacio como el Aquarama en el Zoo de Barcelona, que quiere estar alineado con los zoos modernos y que tiene como principal objetivo la conservación de la diversidad”. 

BETEVÉ- llegada de un delfin en los años 60 al Zoo

Después del traslado de Ulises, el 94, el Aquarama fue el habitáculo de delfines, focas y leones marinos. El 2015 quedó en desuso. Una vez derruido, el enorme espacio que liberará -de unos 3.000 metros cuadrados- será una reserva para animales que se inaugurará a principios del 2023. Será una zona con dormitorios, acondicionada para instalar todo tipo de especies de forma temporal, cuando sea necesario porque se están haciendo reformas en sus recintos.

Este espacio, explica Alarcon, es clave para avanzar en el modelo de zoo que marcó el plan estratégico del 2019. “No tenemos animales para tenerlos, los tenemos para ser los garantes del patrimonio genético actual, por si algún día -esperamos que no- se tienen que reintroducir en la naturaleza”. De hecho, el zoo ya trabaja en la reintroducción al medio natural de varias especies autóctonas de Catalunya, como el tritón del Montseny y el buitre común.