15/08/2022

Aplazado el desahucio de una mujer que reformó el baño por problemas de movilidad

La propiedad la quería dejar en la calle después de haber cumplido con el pago durante 42 años

La presión vecinal ha conseguido parar hoy el desahucio de Teresa, una vecina de la rambla del Poblenou, en Barcelona. Desde primera hora de la mañana de este martes, más de 150 activistas se han movilizado para evitar que la orden de lanzamiento se hiciera efectiva. El caso de Teresa es singular, porque es una vecina que vive de alquiler y no se ha producido ningún impago. La propiedad alega incumplimiento de contrato por haber hecho obras en el lavabo para hacerlo accesible.

La presión vecinal para parar este desahucio ha durado horas. Los vecinos y miembros de entidades como el Sindicato de Vivienda del Poblenou o la Plataforma de Afectados por la Hipoteca se han colocado en la puerta del inmueble para impedir el acceso a la comitiva judicial. No ha habido un gran despliegue policial, pero sí que ha acudido un equipo de mediación de los Mossos y la Unidad antidesahucios municipal para encontrar una solución en el conflicto.

Teresa ha recibido el documento oficial que confirma que la orden de lanzamiento para este martes se ha suspendido. Hoy había desconocimiento, por si si se trata de un aplazamiento y, en consecuencia fijar otra fecha de ejecución..

En cualquier caso, la entidad avisa que no bajarán la guardia: “Si hoy éramos 150, el próximo día seremos 500”. Los activistas dicen que no permitirán que el desahucio de Teresa, porque se trata de una vecina vulnerable.

El piso ubicado en el número 88 de la rambla del Poblenou, es una vivienda con un contrato de alquiler de renta antigua que fecha del 1979. Por eso, Teresa paga unos 350 euros. Tiene 67 años y vive en el desde hace 42 años, pero la propiedad actual le ha rescindido el contrato por haber incumplido las condiciones porque cambió la bañera por un plato de ducha.

Teresa tiene un informe favorable de la Mesa de Emergencia desde el mes de abril y el Ayuntamiento asegura que está pendiente que se le adjudique un piso público. A finales de abril había programada la primera orden de desahucio, que se pospuso hasta este martes, 1 de junio.

El proceso judicial empezó después de que el inmueble pasó a ser gestionado por los descendientes de la antigua propietaria, la sociedad Sardà Argilagos CB. La vecina asegura que buscaron una excusa para poder echarla de la vivienda.