28/11/2022

Una familia ha estado a punto de ser desahuciada con el 70% de la hipoteca pagada

Con cuatro hijos, tres de ellos menores

Una familia con cuatro hijos, tres de ellos menores, han estado a punto de ser desahuciados. la familia vive desde hace 17 años en la calle del Cadí, en el Turó de la Peira, en Barcelona. Han estado vecinos y activistas los que han evitado en la misma puerta que se ejecutara el lanzamiento, la cuarta orden desde el 2016 y la primera que no habían conseguido frenar con anterioridad los servicios municipales de la vivienda, según ha informado BETEVÉ.


El piso donde vive la familia de José Domingo de Aza y Elisabeth Jáquez es actualmente propiedad de una entidad bancaria, el BBVA, que se lo quedó después de que la pareja dejara de pagar en el año 2015 la hipoteca. Cuando la firmaron, 10 años atrás, pagaban 700 euros cada mes, aseguran, “pero en tres años subió a 1.600”. Aguantaron un año en estas condiciones, después dejaron de pagar. Desde entonces han acumulado más de 70.000 euros de deuda que el banco traspasó al fondo Blackstone

“Teníamos ya un 70 por ciento de la hipoteca pagada”, afirma José Domingo, “pero lo que quieren es echarnos, dejándonos además el total de la deuda”, han afirmado a BETEVÉ. La familia reclama la condonación, pero la empresa, dicen, rechaza esta opción. Ha habido otras propuestas para llegar a un acuerdo, de momento sin éxito.


Hace pocas semanas aseguran que una representante de la entidad los ofreció un alquiler de 600 euros, “una cantidad muy lejos de un alquiler social”. La familia lo rechazó al no disponer de unos ingresos suficientemente estables. La reacción de la empresa fue ofrecerles 16.000 euros a cambio de marcharse. “No lo aceptamos porque buscamos una estabilidad en nuestra casa, que por eso la compramos”, dice Elisabeth

La pareja afirma que no dispone de un informe de vulnerabilidad social, a pesar de sumar unos ingresos familiares por debajo de 1.500 euros. Elisabeth trabaja como auxiliar en una residencia con un contrato temporal y José, está en el paro después de contraer la covid el pasado mes de julio, y recibe una renta mínima de poco más de 400 euros. Insisten, por eso, que un alquiler sería una solución incierta para ellos. “Pensamos quedarnos en el piso hasta el final”.